• Antípodas y lugares curiosos
Araucanía, la región de los lagos y volcanes

Araucanía, la región de los lagos y volcanes

  • 24 de septiembre de 2019

La Araucanía es la Región IX de Chile; 31.858 km2 y 853.187 habitantes. Su capital es Temuco. Produce trigo, maíz, avena, centeno, arroz y cebada. Industria agropecuaria.

Es a través de Araucanía que comienza este viaje, y más específicamente por Temuco, la capital de la región, a 700 km de Santiago. Las otras ciudades importantes son Valdivia y Osorno y, más al sur, Puerto Montt, que marca el comienzo de la Ruta del Sur.

Lugares de historia y cultura, estas ciudades han experimentado diversas influencias en diferentes momentos, predominando la cultura alemana, visible hoy en la arquitectura de las casas y en las características físicas de sus habitantes.

Territorio del pueblo mapuche, es aquí donde sobreviven los últimos indios que lograron repeler al invasor, hasta los límites del río Bíobío.

Pero es sobre todo una región dominada por los volcanes de la cordillera andina y por innumerables lagos, fronteras naturales con Argentina.

Los numerosos ríos (Valdivia, Maullin, Petrohue, Reloncaví, Puelo, Palena) que fluyen en las laderas, han contribuido a la formación de muchos lagos en el valle, como el lago Llanquihue o el lago Ranco.

Justo en el centro de la Cordillera de los Andes, en el llamado Anillo de Fuego del Pacífico, se encuentran los volcanes Osorno, Carran, Riñnahue, Puyehue y Calbuco que actualmente están activos, así como algunos volcanes extintos como el Casablanca y Puntiagudo. Este último es un antiguo volcán que, debido a la erosión de las lluvias, tiene una chimenea afilada de lava endurecida. Los volcanes más activos de las últimas décadas han sido el Riñinahue y el Carran.

Una leyenda mapuche intenta explicar la existencia de Osorno: la creación del mundo, un espíritu antiguo, poderoso y malvado llamado "Peripillán" fue encarcelado en la parte más profunda de la tierra. El volcán Osorno y sus erupciones son sus intentos violentos de salir a la superficie.

En esta región, el viajero puede practicar actividades tan diversas como escalar volcanes, pescar truchas, montar a caballo, esquiar, hacer rafting o descansar en los numerosos baños de la región o lagos.

Principales atractivos: Parque Huerquehue, Parque Nacional Villarrica y su volcán, los pueblos de Pucón, Puerto Varas, Frutillar, cruzando lagos hasta Bariloche (Argentina).

  • El Parque Huerquehue tiene un área de 12.500 hectáreas y vegetación autóctona de araucarias. Alberga especies de animales en peligro de extinción como el cóndor y el pudú. Se encuentra a 32 km de Pucón y sus 20 pequeñas lagunas lo convierten en un lugar muy agradable para una caminata (nivel fácil).
  • El Parque Nacional Villarrica, ubicado en una rama lateral de la Cordillera de los Andes, se caracteriza por volcanes, bosques, cuevas, ríos y lagunas. El volcán Villarrica es la atracción principal con sus 2847 metros y su reputación como el volcán más activo de América del Sur. Villarrica es un estratovolcán basáltico-andesítico. Se compone de dos calderas. La más reciente se extiende en dirección noroeste-sureste, siguiendo la dirección más general de la cadena volcánica Villarrica-Quetrupillan-Lanin. Sentado en estas dos calderas, recientemente ha establecido un cono, cuyo cráter en la parte superior, de 1,5 km de diámetro. En este cráter tiene lugar la actividad eruptiva. Esta actividad se caracteriza esencialmente por la emisión de lava basáltica fluida y una actividad explosiva - cumbre o por fracturas radiales. El cráter tiene un pozo de unos 300 m de diámetro y 150 m de profundidad. El ascenso merece la pena para observar la lava que hierve dentro del cráter. En invierno, un centro de esquí cubre sus pistas, lo que lo convierte en un centro de interés durante todo el año.
  • Los pueblos de Pucón, Puerto Varas o Frutillar son ideales para relajarse, pequeños resorts costeros en el lago, donde puedes pasar una noche en el casino después de un día de intensas actividades deportivas.
  • Cruzar los lagos a Bariloche en Argentina es una excelente manera de cruzar la frontera.