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¿Qué países pertenecen a Arabia?

¿Qué países pertenecen a Arabia?

  • 5 de septiembre de 2019

Arabia es una península del SO de Asia; 3.003.204 km2 y 39.685 habitantes. Esta vasta extensión es una meseta de formas macizas, que limita al Norte con Irak y Jordania, de las que le separa el desierto de Nafud; al Este con los golfos de Omán y Pérsico; al Sur con el océano Índico y el golfo de Aden, es una altiplanicie, limitada al Norte por el desierto de Nafud y al Sur por el de Dahna.

Su clima es seco y extremado, con escasas lluvias. La agricultura es pobre. La principal ocupación de las poblaciones nómadas es la ganadería. Su economía actual está relacionada, casi por entero, con la explotación de petróleo. Escasas vías de comunicación. Los países que la integran son Arabia Saudí, Bahrein, Kuwait, Omán, Qatar, Unión de Emiratos Árabes y Yemen.

Historia de Arabia

Cuna de los pueblos semitas. A partir del siglo XI a.C. aparecieron una serie de Estados o ciudades-Estado, entre los que sobresalió Saba.

Los sabeos colonizaron la costa oriental de África y fundaron Absinia.

En el siglo V a.C. Surgió el Estado independiente de los nabateos, con capital en Petra, cuyos dominios se extendían desde el golfo de Aqaba hasta el mar Muerto. El reino nabateo perduró hasta el año 105, en que Trajano lo convirtió en provincia romana. Su caída favoreció la ascensión del principado de Palmira. Las pretensiones hegemónicas de su reina, Zenobia, motivaron la intervención del emperador Aureliano, que en 272 puso fin a este principado. Al desaparecer el emperador romano, las diferentes tribus de Arabia volvieron a su vida nómada, y fundaron una serie de ciudades, entre las que destacó La Meca.

La unificación de las tribus de la península tuvo lugar con Mahoma en el año 622, que fundó en Medina una Estado, basado en la religión islamista. El año 630, Mahoma conquistó La Meca, y poco después Khaibar. Sus sucesores, los califas, consiguieron la auténtica unidad política del territorio, al tiempo que extendieron sus dominios por Siria, Egipto y Persia. Con la muerte de Alí, primo de Mahoma y cuarto califa, en el año 661, se inició el califato omeya (661-750), que trasladó la capital del imperio a Damasco.

En el año 750, la dinastía abasí acabó con los omeyas. Los abasíes trasladaron la capital a Bagdad. En el Cairo se fundó un califato independiente de Bagdad, el de los fatimíes, que dominaron en Egipto y Siria. Tanto el califato abasí como el fatamí cayeron en poder de los turcos durante el siglo X. Arabia inició un largo periodo de declive y aislamiento. En el siglo XVIII, Muhammad Abd el-Wahhab reagrupó las tribus en nombre de un ideal religioso. Los wahhabíes se extendieron rápidamente, cuando el Neyed y el Hwyaz. Derrotados por el sultán de Egipto en nombre del imperador otomano, Reino Unido aprovechó esta circunstancia para crear los protectorados de Adén y Omán. La Primera Guerra Mundial acabó con el dominio turco y, en 1932, con la unión del sultanato de Neyed y el reino de Heyaz, se formó el reino de Arabia Saudí. En la década de 1960 se independizaron los protectorados británicos de Kuwait, Yemen y Adén, y en la de 1970, Omán, Qatar, Bahrein y los Emirates Árabes.